El Concepto de Represion

Extracto del trabajo de Juan Camuña, “La Represión en un caso clínico: Isabel de R.” (Ficha de cátedra de la UNT. 

La represión es un mecanismo estructural en el sujeto y constituyente del mismo, que consta de tres tiempos lógicos denominados como represión primaria, represión secundaria y retorno de lo reprimido.

La idea de un tiempo lógico nos sitúa al margen de la cronología, y nos indica que lo central, lo que adquiere mayor importancia es que haya funciones que se cumplan, sin que la edad constituya un dato relevante. La intervención de una función produce efectos, y crea las condiciones de posibilidad para que intervenga una función siguiente, sin que la segunda anule a la primera; diríamos más bien que se enlaza, se articula con esta en estructurar al aparato psíquico en un nivel de complejidad creciente. Por ejemplo, no habría principio de realidad si antes no hubiera estado formado el principio del placer; mas el principio de realidad no anula al primero, sino que se enlaza con él. En la misma línea, podríamos agregar que no habría principio del placer sin una previa erogenización del cuerpo, y que esta no sería posible sin la función materna, etc.

De acuerdo a lo planteado, represión primaria, secundaria y retorno de lo reprimido serán abordados en función de tiempos lógicos, que es lo que veremos a continuación.
Los tres tiempos de la represión

Para Freud, la represión primaria constituye una primera fase de la estructuración psíquica, y consiste en la fijación de la pulsión a un representante representativo. A ello debemos agregar que divide al aparato psíquico en consciente e inconsciente. Esto parece una formulación muy enigmática, y trataremos de desglosarla un poco a fin de comprender mejor su alcance.

¿Qué es la pulsión? Es una fuerza de empuje en busca de la satisfacción, que da cuenta de la erogenización del cuerpo. La sexualidad para el psicoanálisis trasciende a la función genital, va más allá de la genitalidad para comprender todo aquello susceptible de generar placer en el sujeto, desde el coito propiamente dicho hasta las más variadas formas de expresión (desde succionar el pecho materno hasta leer un libro, ver una película, practicar algún deporte, trabajar en algo que al sujeto le gusta, etc.). Esta sexualidad comienza a estructurarse desde que el cuerpo es erogenizado, siendo la pulsión la estructura que la representa.

Mas la pulsión no sólo es energía, fuerza de empuje, sino que está ligada a ciertas ideas, representaciones. Con la represión primaria se establece el primer nexo entre la energía pulsional y la idea, que Freud denominó como este representante–representativo. Este permanecerá inmutable, quedando la pulsión fijada a él. Dicho representante nunca fue consciente y tampoco lo será, y ejercerá una fuerza de atracción hacia todas las representaciones que entren en contacto con él, las cuales serán reprimidas secundariamente.

La represión secundaria o propiamente dicha es un mecanismo de defensa del yo, tendiente a apartar de la conciencia todas aquellas representaciones que, por su carácter displaciente, generen en el sujeto un estado de malestar. Para ello son necesarias dos condiciones: la repulsa del yo hacia la idea intolerable, y la atracción que las ideas ya reprimidas ejercen sobre esta representación. De esta manera, la idea de un conflicto psíquico es determinante a la hora de considerar las causas de la represión. Dice Freud al respecto: “Ateniéndonos ahora a la experiencia clínica que la práctica psicoanalítica nos ofrece, vemos que la satisfacción de la pulsión reprimida sería posible y placiente en sí, pero inconciliable en otros principios y aspiraciones. Despertaría, pues, placer en un lugar y displacer en otro. Por tanto, será condición indispensable de la represión el que la fuerza motivacional de displacer adquiera un poder superior a la del placer producido por la satisfacción” (“La represión”, pag. 2054). Es de esta represión, la propiamente dicha, de la que hablaremos en nuestra presentación del caso.

Si líneas atrás hemos expresado que la represión recae sobre una idea displaciente, cabe ahora plantearnos qué sucede con el montante energético ligado a ella. Freud sostiene que ambos componentes de la pulsión siguen destinos diferentes: la idea (o representación, o pensamiento, términos que Freud utiliza como sinónimos) pasa a ser inconsciente, y la energía (o carga, o catexia, también sinónimos entre sí) puede tener tres destinos posibles: transformarse en angustia, transformarse en cualquier otro afecto, o bien permanecer sofocado. Sobre este último punto, cabe hacer una precisión: sofocado quiere decir que el monto energético no se manifiesta bajo la forma de algún afecto, pero no indica que quede reprimido, siendo la razón para ello muy sencilla: la energía no se reprime, sólo pueden reprimirse las ideas.

Es en la formación de los síntomas neuróticos donde Freud llega a apreciar diferentes formas de manifestación del retorno de lo reprimido (tercer tiempo de la represión), y también del monto energético. Distingue tres cuadros clínicos, que son la histeria de conversión, la histeria de angustia (o fobia) y la neurosis obsesiva. Veremos a continuación, brevemente, las características que posee cada uno de ellos.

En el caso de la histeria de conversión, el síntoma se forma a partir de un retorno de las ideas reprimidas, y posee como particularidad que éste se expresa a través de una parte del cuerpo que se ve afectada, “capturada” por las ideas inconscientes, que se realizan simbólicamente bajo la forma de una afección somática (sin que posea, desde luego, una base orgánica). Por otra parte, el monto energético permanece, en este caso, “sofocado”; esto es, no se manifiesta bajo la forma de algún afecto.

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Comments

  1. Anonymous says:

    gracias por la informacion, me ayudo hacer mi tarea

  2. Muy buena la información, muy clara y precisa. No es fácil entender a Freud, pero de esta manera se me simplificó mucho!!
    gracias
    Carlos

  3. Anonymous says:

    Les felicito!!! esta explicación está excelente incluso, muuuuuuucho mejor que la que dio mi profesor.

    Mil gracias

  4. Anonymous says:

    Mil Gracias!

  5. si me parece que es una buena explicacion la habia visto ya en la catedra de psicoanalisis, fue dada por lic juan camuña, pero me parece super que la subas porque aclara varias cosas

  6. Anonymous says:

    gracias! ahora entendi un poko,me estaba volviendo lok! val

  7. Romina says:

    Super la explicación si todos los profesores fueran mas didacticos se aprenderia mejor. Gracias

  8. Anonymous says:

    Muachas gracias me esta siendo util para estudiar. Alejandro

  9. Muy preciso y entendible, gracias!.

  10. carolina says:

    Perfecta explicación…. un buen desciframiento de los terminos del psicoanálisis!

  11. Muy bueno. Me encanto la forma de explicar La Represion.

  12. Esto no es para que lo publiquen. Creo que las explicaciones son geniales, por eso me gustaria que hagan mas articulos de Psicoanalisis. Tambien seria interesante poder leer algunos de Lacan.
    Soy estudiante de Psicologia de la Universidad de Buenos Aires, y me parecieron claros y entendibles. Saludos desde Argentina.

  13. Exelente me ayudo mucho..es un poco dificil entender los textos de freud.

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